maderas duras


Las maderas de nuestros bosques nacionales, en particular de la zonas correntina y misionera, son de excelente calidad debido a que se trata de plantas de una edad superior a los 30 años, de gran altura, provenientes de sectores naturalmente boscosos, con el nivel de humedad adecuado y suelos generosos en nutrientes. Todo ello en su conjunto hace que estas maderas tengan la dureza y durabilidad que las hace óptimas para la utilización que se les da, lo cual no se verifica en otras maderas originarias de los bosques de Paraguay y Sur de Brasil.
Es innumerable el uso que se le puede dar a este tipo de maderas.  Las duras: incienso, guatambú, anchico y guayubirá, y las semiduras: laurel, grapia, cedro, cancharana, timbó y petiriby se utilizan para techos, tirantería y cielorrasos, pisos, zócalos y umbrales, aberturas y marcos, escaleras, balustros y pasamanos, decks y pérgolas, muebles de todo tipo, adornos y artesanías e incluso se les da un extendido uso en tranqueras, bebederos, bretes y otros implementos e insumos para tareas rurales de nuestros campos.